La presión sobre la deuda italiana revive malos recuerdos en el mercado

París – La presión sobre la deuda italiana ha puesto en alerta al sur de Europa y aviva malos recuerdos en los mercados, aunque la zona euro está aún lejos de las sombrías horas de la crisis de la deuda de 2011.

Los dos meses de incertidumbre tras las elecciones legislativas italianas afectaron apenas de forma marginal al mercado de la deuda de los Estados.

Pero la formación de un gobierno euroescéptico en Italia, que congrega al Movimiento 5 Estrellas (M5S, antisistema) y la Liga (extrema derecha), ha caído como un jarro de agua fría.

No solamente los tipos de interés del país han subido significativamente, también han arrastrado en su estela a los de sus vecinos españoles, portugueses o griegos.

«El ajuste de los últimos días ha sido violento» pero «no estamos aún a niveles inquietantes», destaca a la AFP Jean-François Robin, especialista de Natixis sobre el mercado de obligaciones.

«Hay un contagio muy claro a otros países del sur de Europa (…) pese a que éstos siguen llevando a cabo políticas razonables según los criterios fijados por la Unión Europea», opina Isabelle Mateos y Lago, directora general de BlackRock Investment Institute.

Pero, añade, «no estamos al borde de la crisis como en 2011».

«Principio de realidad «

De hecho, «el peligro no está realmente en el mercado. Está en las decisiones que vaya a tomar el gobierno italiano. Los inversores vigilan si la coalición va a aplicar realmente sus promesas electorales, con un coste estimado de medidas que agravaría el déficit en 5 a 6%».

Los países europeos más endeudados, en porcentaje del PIB. Gráficos: Alain Bommenel, Sabrina Blanchard

«Si el programa italiano es aplicado integralmente, hay un riesgo sistémico» pero aún no se ha llegado a ese extremo y la coalición «por el momento ha renunciado a sus anuncios más extremos», opina Robin.

El peso económico de Italia es desde luego mayor que el de Grecia, cuya incapacidad para hacer frente a vencimientos de deuda disparó sus tipos de interés a 10 años hasta el 44% en marzo de 2012, devastando todo el mercado de obligaciones, e incluso el de la propia Alemania.

Pero, precisamente, esta crisis ha permitido resolver una serie de problemas.

«Es falso decir que los bancos italianos no han hecho nada. La situación no está totalmente saneada, pero ha mejorado mucho y no tiene nada que ver con la de 2012», dice Robin.

«La deuda italiana está mayoritariamente en poder de italianos, lo que es una garantía de estabilidad», asegura por su lado Eric Vanraes, del banco suizo Eric Sturdza.

Y ello sin contar que el Banco Central Europeo (BCE), siempre muy activo, seguirá comprando obligaciones italianas durante un cierto tiempo.

Además, «los inversores esperan que se imponga el principio de realidad», dice un experto del mercado de obligaciones de HSBC.

Si los tipos de interés suben, «el gobierno se verá muy pronto confrontado» a esta situación, que afecta negativamente a los empréstitos del Estado, pero también a los créditos de las empresas y de los particulares. «Es un círculo vicioso», ilustra Vanraes.

Sin embargo, como lo recuerda un observador del mercado, los inversores se tranquilizan al recordar al ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, que parecía dispuesto a todas las audacias, y que «acabó obedeciendo a las demandas del FMI» para sacar a su país de un hoyo.

Por Angelina Boulesteix