Los 28 fijan posición sobre el transporte de gas, que afecta al Nord Stream 2

Bruselas – Los 28 países de la Unión Europea (UE) lograron una posición común para reformar la reglamentación del transporte de gas, que podría afectar al futuro gasoducto Nord Stream 2 y que ahora deberán negociar con la Eurocámara.

Rumanía, que ejerce la presidencia pro témpore del bloque, anunció el acuerdo en el seno del Consejo de la UE sobre su propuesta de reforma de la directiva del gas, que busca aplicar las reglas del mercado común de energía a los gasoductos procedentes de terceros países.

Esta reforma, propuesta por la Comisión Europea en noviembre de 2017, se percibe como una respuesta de la institución para controlar mejor el proyecto de gasoducto Nord Stream 2 entre Rusia y Alemania.

Según el Ejecutivo comunitario, este proyecto cuestiona la independencia energética de la UE y la seguridad del suministro de gas. La Eurocámara, hostil al Nord Stream 2, cuenta con una posición de negociación próxima a la Comisión.

 

El Nord Stream 2 completa el Nord Stream 1, ambos gestionados por la empresa rusa Gazprom, y suministrá gas entre Rusia y Alemania mediante un gasoducto que atraviesa las aguas territoriales de cinco países: Rusia, Finlandia, Suecia, Dinamarca y Alemania.

Los detractores del proyecto denuncian una dependencia muy grande del gas ruso, así como la voluntad de Moscú de evitar el tránsito por Ucrania, país al que arrebató en 2014 la península de Crimea.

Compromiso franco-alemán

Según varias fuentes diplomáticas, el acuerdo alcanzado, que otorga un mandato a la presidencia rumana a negociar con la Eurocámara el texto final, es fruto de un compromiso presentado entre Francia y Alemania.

“Efectivamente hubo un acuerdo que sólo fue posible gracias a la estrecha cooperación entre Francia y Alemania”, dijo la canciller alemana, Angela Merkel, en rueda de prensa, subrayando su “estrecha cooperación en todos los asuntos europeos” con Francia.

Alemania, de hecho, no contaba con una minoría de bloqueo para oponerse a la revisión, por lo que podría haberse adoptado sin su visto bueno, explicó una fuente francesa.

Francia se felicitó de que la posición de Alemania sobre el proyecto Nord Stream 2 haya “evolucionado”, al aceptar una directiva que lo “someterá a un control europeo”.  A cambio, Francia aceptó que sea el regulador alemán el responsable de aplicar las reglas en el caso del Nord Stream 2.

Uno de los retos principales para el Nord Stream 2 es la separación de las actividades de proveedor y gestor de la infraestructura, totalmente en manos de Gazprom.

El proyecto también provoca preocupación fuera de Europa. El presidente de EEUU, Donald Trump, criticó en varias ocasiones a los europeos por ello, intentando al mismo tiempo venderles más gas licuado. “Washington ha ejercido una enorme presión en las capitales europeas para impedir el Nord Stream 2”, según un diplomático europeo.

Varias empresas europeas están asociadas al proyecto, que debería poder estar operativo a finales de 2019, entre ellas el grupo alemán Wintershall y Uniper, la británico-holandesa Shell, la francesa Engie y la austríaca OMV.