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New START: un importante tratado de desarme nuclear entre Rusia y EEUU

Moscú - Rusia y Estados Unidos tienen hasta el 5 de febrero para prolongar un tratado clave de desarme de sus arsenales nucleares, el New START, el último pacto de este tipo sellado por los dos viejos rivales de la Guerra Fría.

Estos son los elementos clave del texto que el nuevo presidente de Estados Unidos, el demócrata Joe Biden, se dijo dispuesto a prolongar por otros cinco años.

 

Herencia del "reinicio"

El acuerdo fue firmado en 2010 en la capital de República Checa, Praga, por los dos presidentes de la época: el estadounidense Barack Obama y el ruso Dmitri Medvedev. Se trataba de un elemento clave de la política de "reinicio" del momento, un intento de la administración estadounidense de relanzar las relaciones con el Kremlin.

Las negociaciones sobre su extensión antes del 5 de febrero tienen lugar en un contexto de desconfianza mutua máxima, la mayor desde la Guerra Fría, entre acusaciones de injerencia electoral, de espionaje y, más recientemente, de ciberataques.

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Reducción de los arsenales

El acuerdo New START establece que ambas potencias nucleares pueden poseer, como máximo, 1.550 ojivas cada uno (cerca de un 30% del límite marcado en 2002). También limita el número de lanzadores y de bombarderos pesados a 800, una cantidad que, no obstante, sigue bastando para destruir la Tierra varias veces.

El tratado también implica una serie de inspecciones mutuas de las instalaciones militares, un pilar de la política de desarme denominada "Confía, pero verifica", defendida por el expresidente estadounidense Ronald Reagan.

El proceso de renovación del tratado es simple y únicamente requiere que Washington y Moscú lo aprueben a través de una nota diplomática.

 

¿Incluir a China?

Las negociaciones para renovar el acuerdo han estado en punto muerto durante toda la presidencia de Donald Trump, que quería incluir a China, otra potencia nuclear importante, en las restricciones de los arsenales.

Durante una ronda de conversaciones organizada en Viena el año pasado, el emisario estadounidense llegó a publicar en Twitter una fotografía de la bandera china junto a una silla vacía en la sala de negociaciones. "China no se ha presentado", escribió, pese a que no se esperaba que China acudiera a la cita.

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Último tratado

Durante la presidencia de Trump, EEUU se retiró abruptamente de dos importantes tratados internacionales: el acuerdo sobre el programa nuclear iraní y el "Tratado de Cielos Abiertos" sobre vigilancia aérea.

Washington también salió del tratado de desarme sobre las fuerzas nucleares de alcance intermedio (INF), firmado durante la Guerra Fría con Moscú. El último dirigente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, que en 1987 firmó el tratado INF con Ronald Reagan, hizo un llamamiento para que Washington y Moscú prolonguen el acuerdo New START.

 

Concesiones mutuas

En los meses anteriores a las elecciones presidenciales de EEUU, Moscú y Washington hicieron concesiones mutuas para prolongar el acuerdo New START, pero no lograron un acuerdo. El presidente ruso, Vladimir Putin, propuso prolongarlo un año sin ninguna condición previa para tener la posibilidad de llevar a cabo "negociaciones sustanciales".

Biden, un día después de tomar posesión del cargo, dijo que estaba dispuesto a extender el tratado por cinco años por el bien de la "seguridad nacional". Al día siguiente, Rusia recibió con agrado esta propuesta, pero dijo que esperaba los detalles para dar su visto bueno.