Sánchez, ¿la esperanza socialdemócrata en las elecciones europeas?

Bruselas – Los socialdemócratas afrontan los próximos comicios europeos debilitados, según los sondeos, y sin un fuerte liderazgo, un vacío que podría estar llamado a ocupar el mandatario español Pedro Sánchez, que el pasado enero expuso en Estrasburgo su visión sobre el futuro de Europa.

Otrora en la cima del poder, el Partido de los Socialistas Europeos (PSE) es ahora el socio menor de la “gran coalición” al frente de las instituciones europeas y los sondeos le dan un retroceso en la Eurocámara en los comicios que se celebrarán en mayo, en pleno auge populista.

“Si hay un socialista a día de hoy en Europa, cuyo nombre es relativamente conocido y que puede echar una mano a sus camaradas en otros países, es Pedro Sánchez“, asegura a la AFP Sebastien Maillard, director del centro de reflexión Instituto Jacques Delors.

Tras perder el poder en Italia y Francia, los socialdemócratas, a la baja en el bloque, lideran seis de los 28 gobiernos europeos -España, Rumanía, Portugal, Suecia, Eslovaquia y Malta- y forman parte de las coaliciones en Alemania, República Checa y Luxemburgo.

España es el mayor país por PIB y peso en Europa de los seis con un mandatario adscrito a esta familia política, lo que convierte al dirigente español en un activo para el PSE, como demostró durante su debate en la Eurocámara el 16 de enero en Estrasburgo (noreste de Francia).

“Estamos ante un cambio de época y el próximo 26 de mayo abrirá un nuevo ciclo político”, subrayó este economista de 46 años, que llamó a “proteger” Europa y “resistir los cantos de sirena del autoritarismo” que busca “destruir” el proyecto europeo.

Fuente de inspiración

Su discurso en Estrasburgo era muy esperado entre los socialdemócratas que, tras la marcha de Martin Schulz en 2017 de la presidencia de la Eurocámara, sólo retienen como puesto de mayor visibilidad el de jefa de la diplomacia europea, la italiana Federica Mogherini.

El vicepresidente de la Comisión Europea y jefe de filas del PSE para las próximas elecciones, Frans Timmermans, alabó en el hemiciclo un “discurso fuente de inspiración” y el “liderazgo político” de Sánchez en materia migratoria.

Poco conocido antes de su llegada al palacio de la Moncloa, tras ganar en junio una moción de censura contra su predecesor Mariano Rajoy (conservador), “consiguió con bastante rapidez hacerse notar en la escena europea con el tema de los migrantes”, apunta Maillard.

Sus inicios estuvieron marcados por la acogida del barco Aquarius con migrantes a bordo, al que Italia y Malta cerraron sus puertos, pero su momento estelar llegó en noviembre, con su pulso por garantizarse un derecho a veto sobre Gibraltar en el marco del Brexit.

El Partido Popular Europeo (PPE, derecha), el principal grupo en la Eurocámara, aprovechó la ocasión para atacar la fragilidad del gobierno minoritario español, lo que le valió la réplica de Sánchez al pacto de los conservadores con la ultraderecha en Andalucía.

Socialdemocracia enferma

Pero, ¿el jefe del gobierno español puede dar el impulso que las filas del PSE necesitan como hizo el ex mandatario italiano Matteo Renzi en 2014? Los analistas consultados por la AFP muestran su prudencia por la situación en España, donde no logra, por ejemplo, una mayoría para sus presupuestos.

“Creo que hoy en día la socialdemocracia está enferma y que Sánchez no es su hombre fuerte. Les falta uno”, indica a la AFP Pascale Joannin, directora general del centro de reflexión Fundación Robert Schuman, para quien Timmermans “no es muy conocido” en la UE.

La analista, para quien el español se convertiría en ese “hombre fuerte” si “hay elecciones en España y las gana”, subraya además que su familia política europea “tiene quizás la necesidad de refundar las bases de lo que era el proyecto socialdemócrata”.

“El discurso de izquierda debe renovarse para adaptarse al presente”, señala Joannin, que apunta a la competencia que enfrenta la “izquierda moderada” por parte de “una izquierda más radical” como Podemos en España, la France Insoumise en Francia o Die Linke en Alemania.

Los comicios de mayo se celebrarán en un contexto diferente al de 2014, cuando la crisis de la deuda se hacía sentir en la UE. La migración y el temor de una pérdida de soberanía nacional en pro de Bruselas marcarán la campaña de 2019, cuando se espera un auge de las fuerzas populistas y antieuropeístas.

Los sondeos dan a estas fuerzas unos 150 de los 705 eurodiputados. La unión de los parlamentarios de la actual “gran coalición” -PPE y socialdemócratas- no lograrían en cambio mantener su mayoría absoluta y deberían pactar con otras fuerzas, como liberales o verdes.

Por Toni Cerdà