El tratado INF, un pacto nuclear histórico entre EEUU y la URSS

Washington – El tratado de control de armas INF, firmado por EEUU y la Unión Soviética en 1987, durante la Guerra Fría, obligó a ambas superpotencias a reducir su arsenal nuclear por primera vez.

En la época en la que fue firmado, por el presidente estadounidense Ronald Reagan y el líder soviético Mijail Gorbachov, el Tratado sobre Armas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) fue considerado histórico.

Allanó el camino para una nueva era en las relaciones entre el bloque oriental y el occidental.

Ya había otros acuerdos nucleares, entre ellos el SALT I en 1972 y el SALT II en 1979, que limitaban la cantidad de misiles balísticos en poder de cada país.

Pero, con el INF, ambas potencias aceptaron por primera vez destruir una serie de misiles nucleares.

El tratado prohibió los misiles que pueden recorrer entre 500 y 5.500 kilómetros. Tuvieron que ser destruidos antes de que pasaran tres años de la puesta en vigor del INF.

 

Para 1991, el INF había llevado a la destrucción de 2.692 misiles, casi todos los de rango medio, que representaban poco más del 4% del total del arsenal nuclear de ambos países en 1987.

Una de las innovaciones del tratado fue que los inspectores del otro país podían verificar la destrucción de los misiles.

Peligrosa carrera armamentista

El tratado de 1987 puso fin a un pulso armamentista provocado por el despliegue por parte de la Unión Soviética de misiles nucleares SS-20 en dirección a las capitales de Europa occidental.

En la época, la OTAN respondió desplegando misiles estadounidenses del tipo nuclear Pershing IA y II, lo que provocó masivas manifestaciones pacifistas a lo largo de Europa. Durante la llamada crisis de los euromisiles, Reagan calificó a la Unión Soviética de «imperio del mal».

Sin embargo, la llegada al poder de Gorbachov en 1985 y sus reformas de la ‘perestroika’ marcaron la apertura del bloque soviético al diálogo con EEUU. Para lograr la firma del INF, hicieron falta tres cumbres entre Gorbachov y Reagan entre 1985 y 1987.

En octubre de 2018, el presidente Donald Trump acusó a Rusia de no respetar el acuerdo y amenazó con retirarse del mismo, pese a los pedidos de la Unión Europea (UE) de que lo mantuviera.

Trump anunció el 1 de febrero que se retirará, mientras sus aliados europeos estuvieron de acuerdo en que el sistema de misiles de crucero 9M729 de Rusia tenía un alcance que violaba las condiciones del tratado.