La líder conservadora de Escocia que enterró el chiste de los pandas

Perth (Reino Unido) – Circulaba un chiste por Escocia que decía que había más osos panda en el zoo de Glasgow -dos- que diputados conservadores escoceses en el Parlamento británico -uno-.

Para poder seguir explicándolo tras las elecciones legislativas del 8 de junio, habrá que comprar una docena de osos. En buena parte, gracias a  Ruth Davidson.

La líder del Partido Conservador en Escocia ha sacado a los ‘tories’ del ostracismo para llevarlos hasta los 13 escaños y convertirlos en una fuerza capaz de arañarle diputados al hegemónico Partido Nacional Escocés (SNP).

«En Escocia, hay mucho más que el SNP», dijo Davidson en un alto de su campaña en las bucólicas colinas de Perthshire, tras fotografiarse en lo alto de su vehículo todoterreno.

La jovialidad de Davidson con la prensa -no le asusta posar montada en un tanque, o sobre un búfalo, o aparecer en programas de humor- han hecho de ella una de las figuras más carismáticas de la política escocesa.

En las elecciones de mayo de 2015, el SNP logró 56 escaños en el Parlamento británico, de los 59 que hay en juego en Escocia. El pasado 8 de junio, el SNP perdió 21 y se quedó en sólo 35 diputados.

El ascenso conservador en Escocia salvó del desastre a la primera ministra Theresa May, que perdió la mayoría absoluta de que disfrutaba, y fortalece su oposición a un nuevo referéndum de independencia.

Escocia rechazó la independencia por el 55% frente al 45% en el plebiscito celebrado en septiembre de 2014. Pero. lejos de debilitarse, el independentista SNP subió como la espuma en los comicios de 2015.

Ese ascenso del SNP parece haber realineado la política escocesa en dos campos, el independentista y el unionista -en el pasado, la izquierda y la derecha-, y los conservadores parecen haber salido beneficiados de ello, en detrimento de unos laboristas que no encuentran su lugar en el nuevo terreno de juego.

Rompiendo moldes

Davidson, de 38 años, es una de las tres mujeres líderes de partidos en Escocia, junto a Nicola Sturgeon, del SNP, y Kezia Dugdale, del Partido Laborista.

«Cuando era pequeña, las dos cosas personas más importantes en el país eran la reina y Margaret Thatcher, por eso pensé que las mujeres podían hacer cualquier cosa», explicó Davidson.

«Mi primer recuerdo político es probablemente la dimisión de Margaret Thatcher», en 1990 (Davidson tenía 10 años). «Cuando la mejor amiga de mi madre nos dijo que la había sustituido John Major, le pregunté si era posible que un hombre fuera primer ministro», recordó.

Davidson está comprometida con su novia, la irlandesa Jen Wilson, y defiende activamente los derechos de los homosexuales. «Retrasamos la boda un poco, pero acabaremos celebrándola», explicó.

En verano de 2016, Davidson fue invitada a Irlanda del Norte, la única parte del Reino Unido que no acepta todavía el matrimonio homosexual, para dar un discurso con ocasión de la fiesta del orgullo gay. «Creo que era la única unionista protestante unida a una católica irlandesa que pudieron encontrar para defender el matrimonio homosexual», aseguró.

Ganar de nuevo

Davidson votó por primera vez en 1997, el año en que el Nuevo Laborismo de Tony Blair acabó con 18 años de Gobierno conservador. «Vi cómo cayeron cada uno de los escaños conservadores en Escocia. He esperado el regreso durante mucho tiempo», explicó.

Davidson fue elegida líder del Partido Conservador en Escocia en 2011. En 2016, cimentó su posición al llevar al partido a la segunda posición en las elecciones al Parlamento escocés, logrando 30 de los 129 escaños, por detrás de los 63 del SNP, pero siete más que los laboristas. «Siempre dije que podíamos ganar de nuevo como conservadores, y eso es lo que hemos hecho», afirmó.

Por Mark McLaughlin