Las elecciones europeas, poco interesantes para los propagadores de noticias falsas

París – Las autoridades del Viejo Continente vigilan las redes sociales de cara a las legislativas europeas del fin de semana para prevenir un temido tsunami de noticias falsas, que hasta el momento no se ha detectado, quizás por la falta de interés ciudadana en estos comicios.

Las instituciones de la UE y los Estados miembro implementaron una batería de medidas preventivas, después de la lección extraída de los precedentes casos de manipulación del electorado a través de internet, especialmente durante las presidenciales estadounidenses de 2016.

Se instauró un «sistema de alerta rápida» para permitir una mayor cooperación entre las autoridades de los 28 y las instancias europeas. Igualmente una célula de unas quince personas vigila en el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) e informa a la población de los riesgos de injerencia.

«Ahora es la fase caliente. Estamos particularmente atentos los días previos a las elecciones», explica una fuente europea. En cambio, en este momento «todavía no ha habido una alarma».

Según otro responsable europeo, que no quiso revelar su identidad, a pesar de que países como Rusia intentan influenciar la opinión pública y de los múltiples casos de manipulación reportados a la célula, ninguno merecía hasta ahora una alerta paneuropea. Además pueden ser mensajes que intentan socavar la confianza en las instituciones o avivar el odio hacia los inmigrantes, sin querer especialmente influenciar el voto.

«Entre los casos reportados, algunos pueden tener su origen en Rusia o en Irán […] Los países blanco son los países bálticos, Rumanía, Francia, Alemania, y también Reino Unido y últimamente Italia», pero ninguno cumplía los criterios para activar una alerta como una «campaña claramente coordinada para desalentar el voto de una categoría de electores», señala este responsable.

«Avance» de las redes

Aunque Rusia siempre desmintió una intención de influenciar en elecciones, en febrero, los responsables de los servicios de inteligencia alemanes, británicos y franceses, emitieron una advertencia sin precedentes contra el riesgo de injerencia extranjera.

La presencia en París del exasesor de Donald Trump, Steve Bannon, que algunos consideran sospechoso de trabajar a favor del campo populista, provocó gran revuelo.

Esta ausencia de ‘fake news’ en las elecciones europeas del 26 de mayo, refleja quizás una falta de interés de los europeos en estos comicios, tradicionalmente marcados por una fuerte abstención. Cerca de 6 de cada 10 electores no acudieron a las urnas en 2014.

Las autoridades pueden contar este vez en los esfuerzos hechos por los gigantes de internet para frenar la desinformación, bajo la presión de varios Estados.

La Comisión Europea saludó en un informe «los avances constantes logrados por Facebook, Google y Twitter, en la puesta en práctica de sus compromisos a favor de la transparencia y de la integridad de las próximas elecciones».

Facebook instauró un sistema para impedir la compra de publicidad electoral desde el extranjero. También instaló un centro regional en Dublín que pone en relación a equipos dedicados en Estados Unidos y en Singapur preparados para intervenir las 24 horas en caso de intento de manipulación. La red cerró recientemente decenas de cuentas que propagaban contenidos de odio o noticias falsas en varios países del mundo.

La otra cara de la moneda, en cambio, es que estas páginas podrían desplazarse hacia herramientas de comunicación más difíciles de vigilar, como las aplicaciones de mensajería encriptada.

Por Frédéric Pouchot