Los países nórdicos, prudentes ante la vacuna anticovid de AstraZeneca

Helsinki - Los países nórdicos, entre los primeros que suspendieron la vacuna de AstraZeneca contra el covid-19 a causa de los temores a posibles efectos secundarios graves, se toman su tiempo antes de reanudar las inyecciones, a contracorriente de otros países europeos.

Apenas el regulador europeo la declaró "segura y eficaz" Francia, Alemania e Italia reanudaron las vacunaciones con el fármaco del laboratorio anglosueco el 19 de marzo, esperando acelerar las campañas de inmunización, que tardan en tomar fuerza.

¿Exceso de precaución o prudencia de países donde es muy importante la transparencia pública? Noruega, Suecia y Dinamarca eligieron condicionar la reanudación de las inyecciones a las evaluaciones más avanzadas sobre los trastornos de la coagulación, escasos pero graves, aparecidos en personas vacunadas.

Finlandia, el único país de la región nórdica que no había interrumpido la vacunación de AstraZeneca, el 19 de marzo sorprendió a todos decretando una suspensión al menos hasta el 29 de marzo, pese a la opinión favorable del día anterior por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

"En virtud del principio de precaución", la autoridad de salud pública finlandesa anunció que "ha decidido suspender el uso de la vacuna AstraZeneca en Finlandia hasta disponer de mayor información sobre el caso y la posible causalidad".

Incidentes muy aislados, pero con consecuencias fatales, preocupan a las autoridades sanitarias de la región. Varias personas jóvenes hasta entonces con buena salud tuvieron que ser hospitalizadas, e incluso murieron, días después de una primera inyección de la vacuna de AstraZeneca.

Noruega mencionó de esta forma seis casos graves, dos de ellos mortales, en personal sanitario, todos de menos de 55 años y sin problemas de salud conocidos. Cinco presentaban una combinación de síntomas atípicos que mezclaron coágulos sanguíneos, hemorragia y caída de plaquetas sanguíneas.

Tal vez fue como consecuencia de una "potente respuesta inmunitaria" desencadenada por la vacuna de AstraZeneca, consideró un equipo médico noruego.

 

En la reunión de la EMA del 18 de marzo, el país nórdico dijo haber sido el único que quiso inscribir esos síntomas en la lista de los efectos secundarios posibles de la vacuna. Este argumento no fue aceptado.

La agencia europea consideró que la vacuna no "está asociada" con un riesgo más elevado de coágulos sanguíneos, pero sin poder "excluir definitivamente" su papel en esos episodios excepcionales de la coagulación.

"Darse más tiempo"

El instituto noruego de salud pública, considerando "prematuro concluir", indicó que daría su opinión "a fines de la semana próxima" antes de reanudar eventualmente las inyecciones.

En Dinamarca, primer país en suspender integralmente la utilización de la vacuna de AstraZeneca el 12 de marzo, se registraron diez casos poco frecuentes, entre ellos uno mortal.

"Consideramos que debemos profundizar el asunto porque se deben comprender mejor los efectos secundarios y por qué personas jóvenes y con buena salud se ven afectadas", dijo el director de la agencia de salud, Søren Brostrøm.

"Queremos darnos tiempo", abogó en conferencia de prensa, aunque se reduzca la velocidad de la campaña de vacunación en el país, considerada entre las más avanzadas en Europa. Suecia también va con pies de plomo y se están examinandos dos casos graves, uno de ellos mortal.

Pese a la reanudación de la vacunación en muchos países, la cautela nórdica tuvo repercusión en el resto del continente. En Francia, la Alta Autoridad de Salud recomendó de esta forma reservarla a las personas de 55 años y más.

"Los más jóvenes tienen una defensa inmunitaria más fuerte que los mayores. Entonces es posible que la reacción inmunitaria sea más fuerte en ellos", señaló Steinar Madsen, director médico de la Agencia Noruega de Medicamentos.