Nissan echa el freno en Inglaterra y atiza la preocupación sobre el Brexit

Sunderland (Reino Unido) – La decisión de Nissan de cancelar una importante inversión prevista en su planta del noreste de Inglaterra, a pocas semanas de la fecha fijada para que Reino Unido salga de la Unión Europea (UE), atizó el debate político sobre el Brexit.

Aludiendo a “la incertidumbre persistente” sobre el Brexit, el grupo japonés había anunciado el 3 de febrero que abandonaba sus planes, presentados en octubre de 2016, de ensamblar su modelo X-Trail para el mercado europeo en su enorme planta británica, la mayor que tiene en Europa.

En su lugar, este todoterreno urbano será fabricado en Kyushu, una isla del sur de Japón donde ya se ensambla para otros mercados.

El anuncio cayó como un jarro de agua fría en Sunderland, una ciudad de unos 300.000 habitantes salvada de la desindustrialización por la llegada del fabricante japonés en los años 1980, y que votó mayoritariamente a favor del Brexit en el referéndum de junio de 2016.

Pero la onda de choque llegó hasta Londres. El portavoz de la primera ministra Theresa May admitió que la decisión de Nissan era “obviamente muy decepcionante”, mientras defensores y detractores del Brexit debatían sobre si estaba realmente motivada por la inminente salida británica de la UE.

“El anuncio de Nissan constituye un revés para el sector y la región, donde se contaba con una ampliación de las instalaciones y de la mano de obra empleada”, lamentó por su parte el ministro de Empresas, Greg Clark.

El propio Clark dijo al diario económico Financial Times que Nissan le aseguró que su decisión es “una señal de alerta” del daño que un Brexit sin acuerdo podría hacer al sector del automóvil en Reino Unido.

El país debe abandonar el bloque europeo el 29 de marzo, pero, a menos de ocho semanas, sigue sin haber logrado ratificar un acuerdo de salida con la UE.

Caída de las inversiones

La decisión del grupo japonés no significa que su fábrica y sus 7.000 empleados en Inglaterra estén amenazados, ya que aquí se construyen otros vehículos de Nissan, como el coche eléctrico Leaf.

Pero es muy decepcionante para una región que en octubre de 2016 se vio aliviada por el anuncio del entonces presidente del grupo, el franco-brasileño-libanés Carlos Ghosn, que incluso se reunió con May para obtener garantías de las condiciones de producción en Reino Unido y de comercio con la Europa continental tras el Brexit.

Pero, desde entonces, ha crecido la incertidumbre sobre el Brexit y Ghosn fue estrepitosamente destituido en noviembre de la presidencia de Nissan, por acusaciones de malversación que él niega.

Según David Bailey, especialista en política industrial de la Aston Business School, el fabricante nipón emprendió “una evaluación” de algunas decisiones de inversión tomadas por Ghosn. Además, “la incertidumbre sobre la empresa coincide con una incertidumbre masiva sobre la relación futura” de Reino Unido con la UE, dijo a la BBC.

“(La incertidumbre) no ayuda a empresas como la nuestra a planificar el futuro”, había dicho Nissan al anunciar su decisión.

El sector del automóvil se ve particularmente afectado por la inminencia del Brexit, puesto que ensamblar un automóvil en Reino Unido requiere en la mayoría de los casos importar piezas procedentes del otro lado del canal de la Mancha.

Así, por ejemplo, el gigante estadounidense Ford cifró en 800 millones de dólares el costo potencial en sus cuentas para 2019 de un divorcio sin acuerdo entre Londres y Bruselas.

El británico Jaguar Land Rover anunció por su parte el cese de su producción durante la semana del 8 al 12 de abril para evitar perturbaciones. Toyota también prevé una interrupción temporal de su producción en Inglaterra en caso de Brexit sin acuerdo.

En su conjunto, las inversiones en el sector del automóvil cayeron casi a la mitad el año pasado en Reino Unido.

Por Paul Barker, con Anna Cuenca