La UE se acerca a los Balcanes para anclarlos en su órbita ante la influencia rusa

Sofía – Los mandatarios europeos se reunieron con sus pares de los Balcanes Occidentales en Sofía con el objetivo de garantizarles una «perspectiva europea» ante la influencia rusa en la región, pero evitando hablar de una eventual adhesión rápida a un bloque en plena refundación.

«Si no hay una perspectiva europea en los Balcanes, la influencia turca y otras influencias se vuelven más y más fuertes. No queremos que eso suceda», dijo el jefe del gobierno austriaco, el conservador Sebastian Kurz, a su llegada a la primera cumbre con los Balcanes desde Tesalónica en 2003.

Con Croacia en el bloque desde 2013, la Unión Europea (UE) invitó en esta ocasión a los mandatarios de Montenegro, Serbia, Macedonia, Albania y Bosnia-Herzegovina, pero también al presidente kosovar, Hashim Thaçi, cruzando así una línea roja de algunos mandatarios, como el español Mariano Rajoy.

España, Grecia, Rumanía, Eslovaquia y Chipre no reconocen la independencia unilateral de Kosovo de Serbia en 2008, si bien Rajoy fue el único líder ausente, la decisión «más coherente con la posición» tradicional de Madrid, defendió.

El presidente del Gobierno español sí estuvo en la cena de mandatarios de la UE el miércoles por la noche en la capital búlgara, en la que acordaron una «posición unitaria» para responder a los frentes abiertos por los Estados Unidos de Donald Trump en el comercio o el programa nuclear iraní.

«Socios»

La cumbre de Sofía con los Balcanes Occidentales plasmó en una declaración la voluntad de la UE de trabajar en cooperación cultural, seguridad o incluso a nivel socioeconómico con esta región marcada por las guerras de los años 1990, si bien se ocupó de evitar una reunión sobre adhesión.

La declaración final en nombre de los mandatarios de la UE, a la que «se suman» sus pares de los Balcanes, evita la palabra «adhesión», y se refiere a estos simplemente como «socios» sin citar ni su nombre ni el número, una fórmula para facilitar su adopción por los 28.

Los Balcanes y la UE. Gráficos: Simon Malfatto, Laurence Saubadu

Y, a pesar de que el objetivo era hablar de «conectividad» con inversiones en temas de transportes o infraestructuras, la cuestión de la ampliación de la UE a esta región acabó sobrevolando el imponente Palacio Nacional de Cultura de la capital búlgara.

«Hay que ayudar a todos los países que están haciendo reformas y que avanzan hacia Europa», estimó el presidente francés, Emmanuel Macron, para quien, en cambio, hay que concentrarse primero en un «mejor funcionamiento» de la UE en su nuevo porvenir tras la marcha en marzo de 2019 de Reino Unido.

Los europeos reclaman reformas económicas, un mayor lucha contra la corrupción y el tráfico de armas, así como cooperar en cuestiones migratorias, para lograr «más estabilidad, más seguridad, más respeto por el Estado de derecho» en estos países, en palabras del mandatario belga, Charles Michel.

Sin embargo, se ven obligados a mostrar signos de cercanía a esta región, rodeada por países de la UE, para contrarrestar la influencia de otras potencias como Rusia, que aumenta su presencia mediática, pero también China o Turquía.

Las iniciativas lanzadas en Sofía «no son ni una alternativa ni un sustituto de la ampliación», aunque ayudan en el camino de la adhesión, reconoció el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, para quien el futuro de los Balcanes pasa por la UE. «No hay plan B», apuntó.

Macedonia y Grecia

La Comisión Europea estimó que la próxima ampliación podría llegar en 2025, en referencia a Serbia y Montenegro como candidatos más avanzados en el proceso, aunque para ello estos países, en su mayoría de la ex Yugoslavia, deben resolver primero sus disputas fronterizas.

La cuestión de Kosovo, cuyo diálogo con Serbia entablado en 2011 lleva dos años en punto muerto, es la principal preocupación de la Comisión Europea, que reclama al menos un «acuerdo legalmente vinculante» entre Pristina y Belgrado.

Localización de la provincia griega de Macedonia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia.
Gráficos: Kun Tian, Vincent Lefai, Anella Reta

Grecia y Macedonia se encuentran por su parte inmersas en conversaciones que permitan a Atenas reconocer un eventual nombre para su vecino del norte -conocido en la ONU como Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM)-. El país heleno cuenta con una provincia homónima.

El primer ministro macedonio, Zoran Zaev, indicó en Sofía que halló una «solución aceptable» con Atenas, aunque su homólogo griego, Alexis Tispras, se mostró más prudente asegurando que se recorrió «la mayor distancia, pero todavía queda camino por recorrer».

La próxima cumbre UE-Balcanes no tardará en principio otros 15 años. Croacia se comprometió a acoger la próxima en 2020, bajo su presidencia ‘pro tempore’ de la UE, un nuevo momento para comprobar si la fecha de 2025, criticada por países como Francia, Alemania o España, es factible.

Por Toni Cerdà